Escultura de la Pietá de Michelangelo
La famosa escultura de la Pietá fue creada por Michelangelo (Miguel Angel) en el año 1500 cuando apenas tenía 24 años de edad, siendo un trabajo encomendado especialmente por el cardenal de San Dionisio.
A lo largo de su vida el extraordinario artista italiano creó una gran cantidad de obras y esculturas entre las que se destacan “El David” y “La Pietá”.
Esta impactante estatua se encuentra en exposición en la Basílica San Pedro del Vaticano y es motivo de visita de millones de turistas por año.
Piedad del Vaticano, obra de Miguel Ángel, 1498/9-1500, mármol.
Fue creada totalmente en mármol y más allá que sufrió una serie de refacciones en el rostro de la madre, aún se encuentra casi totalmente en su estado original.
La obra de refacción fue a causa de un atentado que sufriera la Pietá en el año 1972 cuando un sujeto intentó destrozar parte de la escultura.
De todas las grandes obras creadas por Michelangelo, esta tiene la particularidad de ser la única escultura suya que lleva su firma.
La Pietá es la representación de la Virgen María con Jesucristo muerto en sus brazos luego de ser descendido de la cruz, teniendo un alto contenido religioso pero también tiene un alto contenido de emociones que superan lo religioso.
Al igual que sucede con otras obras de arte que están dentro del Vaticano, la Pietá supera lo estrictamente “divino” y es sumamente disfrutable por todo lo que representa artísticamente e históricamente.
La estatua muestra a la Virgen María en el momento del rezo tras la muerte de su hijo, con las manos en posición de oración y su rostro de completa resignación se encuentra levemente tapado por un manto.
El renacimiento y la obra de la Pietá
La fineza con que fue creada es algo asombroso, donde los detalles de la escultura son realmente impactantes sobre todo lo que se logra en cuanto a la expresividad de los rostros.
La cara de la Virgen María realmente logra transmitir todas las sensaciones por las que atraviesa esa madre que se encuentra con su hijo recientemente muerto, trasmitiendo todo el dolor pero también la calma por comprender el destino.
La extraordinaria obra de la Pietá es el inicio de una nueva manera de expresión del renacimiento, con nuevos criterios estéticos y técnicos que se diferencian de lo que se acostumbraba hasta ese momento.
Pietà de Miguel Ángel en el Museo dell'Opera del Duomo, Florencia.
El cabello, la barba, las densas telas, los músculos y los huesos se logran recrear de un modo sumamente realista y que logra transmitir las sensaciones de una manera brillante.
En varias iglesias y museos del mundo se puede disfrutar de una réplica de la Pietá, ya que es una de las estatuas más famosas de todos los tiempos y ha sido motivo de admiración y devoción en todos lados.