Obras de teatro para el día de la madre

Guiones de teatro para el dia de las madres

El arte también puede ser un bonito regalo. Te mostramos algunas obras de teatro para el día de las madres, y los guiones para representarlas.

 

Guiones de teatro para el dia de las madres
h1: Obras de teatro para el día de la madre
h2: Nombres y guiones de obras para el dia de la madre
 
La celebración del Día de la Madre es una excelente ocasión para representar obras de teatro que expresan ese vínculo indescriptible entre madres e hijos. En las escuelas es muy común agasajar a las mamás con representaciones alusivas. También se puede montar una obra en el propio hogar, para toda la familia. A continuación, seleccionamos algunos guiones de teatro para el día de las madres, un regalo tan creativo como emotivo.
Nombres y guiones de obras para el Día de la Madre
El regalo perfecto
 
PERSONAJES
 
Andrea (niña de 9 a 12 años)
Martín (niño de 6 a 8 años)
 
Andrea:  Martín, ¡hoy es el Día de la Madre! 
Martín: Es verdad… ¿Y tenemos que hacer algo especial para el Día de la Madre?
Andrea: Se supone que debemos hacer cosas que hagan feliz a mamá, como cocinar, comprarle un lindo regalo, mimarla…
Martín (Pensativo): Eso es mucho trabajo… No sé si puedo hacer todo eso. Además, es injusto.
Andrea: ¿Qué es injusto?
Martín: Que haya un día de la madre pero no exista el “Día del hijo”.
Andrea: ¿Y qué tendrían que hacer las madres para el Día del hijo?
Martín: Lo mismo que nosotros hacemos el Día de las madres. Cocinar, comprarnos cosas, cuidarnos…
Andrea: Pero, Martín, piénsalo bien.  ¡Las mamás hacen eso por nosotros todos los días!
Martín: Andrea, tienes razón…  Entonces todos los día son el Día del hijo.
Andrea: Excepto hoy. Nosotros tenemos 364 días en el año, y las mamás solo tienen uno. 
Martín: Entonces tenemos que hacer algo muy especial. El año pasado olvidé comprarle un regalo y mamá me dijo que yo era el mejor regalo que podía tener.
Andrea: Papá dice que siempre le compra algo que pueda devolver si no le gusta. 
Martín: No creo que pueda devolverme…
Andrea: Pero siempre podemos hacer una canción. (Cantan una canción a dúo especial para el Día de la Madre).
 
La mamá ideal
Personajes:
Silvina
Madre
Voz
Madre 1
Madre 2
Madre 3
Silvina y su madre entran al living, discutiendo.
 
Silvina: ¡Mamá, ya tengo quince años! Quiero salir con mis amigos, ¿por qué no puedo volver después de las doce de la noche? ¡Todos mis amigos pueden!
Madre: No eres tan mayor como piensas, y no me importa si tus amigos vuelven tarde a sus casas. Tú eres mi hija y mientras vivas en casa harás lo que te digo. 
Silvina: ¡No es justo! Tú solo quieres que haga lo que tú deseas, y yo soy una buena hija…
Madre: Veamos, buena hija… No tienes buenas notas en Matemática, no lavas los platos cuando te lo pido, no te vas a la cama temprano… Deberías hacer las cosas cuando te las pido, no cuando tú quieres.
(Silvina se sienta con expresión furiosa y comienza a leer una revista)
Silvina: Como digas… no soy perfecta. 
Madre: Me voy, llego tarde al trabajo. (Mientras se va) Ordena la sala y tu dormitorio, y no abras la puerta a extraños… (Se va).
Silvina: ¡No voy a hacer nada de eso! ¡Ojalá tuviera otra madre!
(Se escucha una voz)
Voz: Tu deseo será concedido.
(Silvina se asusta y mira a su alrededor)
Silvina: ¿Quién eres?
Voz: Soy tu hada madrina.
Silvina: ¿Hada madrina? ¡Para empezar, ya no soy una niña!
Voz: Pide lo que quieras, no tengo demasiado tiempo. 
Silvina: Quiero una madre que me trate bien, que me deje hacer lo que quiero y que me compre todo lo que quiero.
Voz: ¡Deseo concedido!
 
(La Madre 1 entra en la habitación muy bien vestida y se sienta en el sofá a leer una revista)
Silvina: ¡Guau! Mamá, te quiero pedir…
Madre 1: Querida, ¡no me llames mamá! Gasto demasiado dinero en cirugías y cremas para parecer más joven, ¡y tú me llamas mamá!
Silvina: Lo siento… Solo quiero decirte que me gustaría salir con mis amigos y volver a casa después de las doce… Y necesito dinero para comprar algo de ropa y estar tan linda como tú… 
Madre 1: (Le da su tarjeta de crédito). Compra lo que quieras. 
Silvina: ¡Gracias! ¿Recuerdas que hace unos días te conté sobre alguien que…?
 
Madre 1 (interrumpiendo): Ya te di lo que querías, no tengo tiempo de escuchar tus historias. Me voy al salón de belleza. ¡Adiós! (Se va)
Silvina: No es justo, ¿qué le pasó a mi mamá? Hada Madrina, ¿dónde estás? 
Voz: ¿Por qué te quejas? 
Silvina: Exageraste con mi nueva madre. Yo quería hablarle y no me dejaba, solo le importaba ir al salón de belleza. Quiero una madre amable, que me quiera y me escuche. 
Voz: ¿Estás segura?
Silvina: ¡Sí! Por favor, ¡hazlo!
Voz: Concedido.
(Entra la Madre 2)
Madre 2: Mi querida hija, mi cielo, ¡te extrañé tanto! ¿Cómo estás, cariño? Cuéntame todo lo que quieras, soy toda oídos. Dime qué ha pasado en tu vida. 
Silvina: Cálmate, mamá. Todo está bien, solo quería que fueras diferente, ¡pero no tanto!
Madre 2: Lindura, dime qué quieres comer y cómo te fue en la escuela hoy… ¿Qué quieres contarme? ¡Cuéntame todo!
Silvina: ¡Basta! ¡Necesito aire!
Madre 2: ¿Estás cansada, amor? Te haré un masaje en los pies… 
Silvina: No, mamá, no entiendes… ¿Por qué no me compras algo de comer? Tengo hambre.
Madre 2: Claro, mi vida. ¿Qué quieres comer?
Silvina: Compra lo que quieras. ¡Adiós!
(La Madre 2 se va)
Silvina: Hada  Madrina, ¿qué estás haciendo? ¡Me das todo al revés de lo que pido!
Voz: Querida, me dijiste que querías alguien que te cuidara, que te amara y que te escuchara.
Silvina: Lo sé, pero no tanto. Quiero una mamá estricta, pero que al mismo tiempo se preocupe por mí. 
Voz: Muy bien, te daré lo que pides.
(La Madre verdadera entra en el living)
Voz: Todo lo que hice fue para mostrarte que estabas buscando algo que ya tenías: una mamá que se preocupa por ti, que te escucha, te quiere y te pone límites para cuidarte. 
Madre: ¿Qué es todo esto? ¿Y esa voz?
Silvina: Es alguien que me ha enseñado una lección. Gracias por ser mi mamá, eres la mejor madre del mundo. Aunque peleemos, ¡no quisiera tener otra mamá jamás!
Guiones de teatro para el día de la madre
 
La celebración del Día de la Madre es una excelente ocasión para representar obras de teatro que expresan ese vínculo indescriptible entre madres e hijos. En las escuelas es muy común agasajar a las mamás con representaciones alusivas. También se puede montar una obra en el propio hogar, para toda la familia. A continuación, seleccionamos algunos guiones de teatro para el día de las madres, un regalo emotivo y creativo a la vez.
 

Nombres y guiones de obras para el Día de la Madre

 
Un día especial
 
PERSONAJES
 
Andrea (niña de 9 a 12 años)
Martín (niño de 6 a 8 años)
 
Andrea:  Martín, ¡hoy es el Día de la Madre! 
Martín: Es verdad… ¿Y tenemos que hacer algo especial para el Día de la Madre?
Andrea: Se supone que debemos hacer cosas que hagan feliz a mamá, como cocinar, comprarle un lindo regalo, mimarla…
Martín (Pensativo): Eso es mucho trabajo… No sé si puedo hacer todo eso. Además, es injusto.
Andrea: ¿Qué es injusto?
Martín: Que haya un día de la madre pero no exista el “Día del hijo”.
Andrea: ¿Y qué tendrían que hacer las madres para el Día del hijo?
Martín: Lo mismo que nosotros hacemos el Día de las madres. Cocinar, comprarnos cosas, cuidarnos…
Andrea: Pero, Martín, piénsalo bien.  ¡Las mamás hacen eso por nosotros todos los días!
Martín: Andrea, tienes razón…  Entonces todos los día son el Día del hijo.
Andrea: Excepto hoy. Nosotros tenemos 364 días en el año, y las mamás solo tienen uno. 
Martín: Entonces tenemos que hacer algo muy especial. El año pasado olvidé comprarle un regalo y mamá me dijo que yo era el mejor regalo que podía tener.
Andrea: Papá dice que siempre le compra algo que pueda devolver si no le gusta. 
Martín: No creo que pueda devolverme…
Andrea: Pero siempre podemos hacer una canción. (Cantan una canción a dúo especial para el Día de la Madre).
 
La mamá perfecta
 
PERSONAJES
 
Silvina
Madre
Voz
Madre 1
Madre 2
 
 
Silvina y su madre entran al living, discutiendo.
 
Silvina: ¡Mamá, ya tengo quince años! Quiero salir con mis amigos, ¿por qué no puedo volver después de las doce de la noche? ¡Todos mis amigos pueden!
Madre: No eres tan mayor como piensas, y no me importa si tus amigos vuelven tarde a sus casas. Tú eres mi hija y mientras vivas en casa harás lo que te digo. 
Silvina: ¡No es justo! Tú solo quieres que haga lo que tú deseas, y yo soy una buena hija…
Madre: Veamos, buena hija… No tienes buenas notas en Matemática, no lavas los platos cuando te lo pido, no te vas a la cama temprano… Deberías hacer las cosas cuando te las pido, no cuando tú quieres.
(Silvina se sienta con expresión furiosa y comienza a leer una revista)
Silvina: Como digas… no soy perfecta. 
Madre: Me voy, llego tarde al trabajo. (Mientras se va) Ordena la sala y tu dormitorio, y no abras la puerta a extraños… (Se va).
Silvina: ¡No voy a hacer nada de eso! ¡Ojalá tuviera otra madre!
(Se escucha una voz)
Voz: Tu deseo será concedido.
(Silvina se asusta y mira a su alrededor)
Silvina: ¿Quién eres?
Voz: Soy tu hada madrina.
Silvina: ¿Hada madrina? ¡Para empezar, ya no soy una niña!
Voz: Pide lo que quieras, no tengo demasiado tiempo. 
Silvina: Quiero una madre que me trate bien, que me deje hacer lo que quiero y que me compre todo lo que quiero.
Voz: ¡Deseo concedido!
 
(La Madre 1 entra en la habitación muy bien vestida y se sienta en el sofá a leer una revista)
Silvina: ¡Guau! Mamá, te quiero pedir…
Madre 1: Querida, ¡no me llames mamá! Gasto demasiado dinero en cirugías y cremas para parecer más joven, ¡y tú me llamas mamá!
Silvina: Lo siento… Solo quiero decirte que me gustaría salir con mis amigos y volver a casa después de las doce… Y necesito dinero para comprar algo de ropa y estar tan linda como tú… 
Madre 1: (Le da su tarjeta de crédito). Compra lo que quieras. 
Silvina: ¡Gracias! ¿Recuerdas que hace unos días te conté sobre alguien que…?
 
Madre 1 (interrumpiendo): Ya te di lo que querías, no tengo tiempo de escuchar tus historias. Me voy al salón de belleza. ¡Adiós! (Se va)
Silvina: No es justo, ¿qué le pasó a mi mamá? Hada Madrina, ¿dónde estás? 
Voz: ¿Por qué te quejas? 
Silvina: Exageraste con mi nueva madre. Yo quería hablarle y no me dejaba, solo le importaba ir al salón de belleza. Quiero una madre amable, que me quiera y me escuche. 
Voz: ¿Estás segura?
Silvina: ¡Sí! Por favor, ¡hazlo!
Voz: Concedido.
(Entra la Madre 2)
Madre 2: Mi querida hija, mi cielo, ¡te extrañé tanto! ¿Cómo estás, cariño? Cuéntame todo lo que quieras, soy toda oídos. Dime qué ha pasado en tu vida. 
Silvina: Cálmate, mamá. Todo está bien, solo quería que fueras diferente, ¡pero no tanto!
Madre 2: Lindura, dime qué quieres comer y cómo te fue en la escuela hoy… ¿Qué quieres contarme? ¡Cuéntame todo!
Silvina: ¡Basta! ¡Necesito aire!
Madre 2: ¿Estás cansada, amor? Te haré un masaje en los pies… 
Silvina: No, mamá, no entiendes… ¿Por qué no me compras algo de comer? Tengo hambre.
Madre 2: Claro, mi vida. ¿Qué quieres comer?
Silvina: Compra lo que quieras. ¡Adiós!
(La Madre 2 se va)
Silvina: Hada  Madrina, ¿qué estás haciendo? ¡Me das todo al revés de lo que pido!
Voz: Querida, me dijiste que querías alguien que te cuidara, que te amara y que te escuchara.
Silvina: Lo sé, pero no tanto. Quiero una mamá estricta, pero que al mismo tiempo se preocupe por mí. 
Voz: Muy bien, te daré lo que pides.
(La Madre verdadera entra en el living)
Voz: Todo lo que hice fue para mostrarte que estabas buscando algo que ya tenías: una mamá que se preocupa por ti, que te escucha, te quiere y te pone límites para cuidarte. 
Madre: ¿Qué es todo esto? ¿Y esa voz?
Silvina: Es alguien que me ha enseñado una lección. Gracias por ser mi mamá, eres la mejor madre del mundo. Aunque peleemos, ¡no quisiera tener otra mamá jamás!
 

Breve informe acerca de los argumentos de algunas de las obras cumbre del teatro cómico y sobre algunas obras cómicas de teatro escolar.
Calificación:
Recomendamos Leer

El teatro kabuki es la manifestación teatral tradicional de mayor...

Suscribirse